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La sonrisa es tuya.


Me gusta esa manera tan tuya que muestras al sonreír, esa manera en la que sonríes desafiante ante la vida. Me gustan tus maneras de sonreír, maneras sinceras.

Me gusta cuando sonríes, sin más, porque exprimes los limones de tu vida, esnifas la raya alucinógena que desinhibe la realidad. Te envuelves feliz.

Me gusta tu sonrisa, porque contagias la risa, así, sin otras maneras, contaminas el ambiente con tus vapores gaseosos de la risa.

Me gustan tus formas desordenadas de reír, sonreír, y hacer reír y sonreír, me gusta tu sonrisa sin excusa, sin motivo ni pretexto, sin necesidad de ser compartida o entendida.

Me gusta que tu sonrisa y tu risa no tenga principio y mucho menos fin ni destino, todo los puertos de tus mares recogen tus buques de sonrisas.



Me gusta cuando sonríes porque así eres tú, una máscara carnavalesca de eterna sonrisa, sin esconder nada ni esconderte de nadie, tu capa es tu sonrisa tu boca la puerta al carnaval.

Me gusta cuando sonríes y si no sonríes también me gusta porque, sé que al final de todo y con todos acabarás sonriendo para ti y desgarrando una sonrisa para los demás. El dolor de la risa y el aroma de la sonrisa.

Me gusta la comisura de tus labios porque invitan... al dolor, al llanto, al ahogo de la risa y la sonrisa.

Me gustan tus manera casi obscenas y tu curva prominente, la curva de tu boca… y tú mirada rasgada por la alegría.

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