Viendo pasar a turistas desde el siglo XIX envidian la fragilidad de los mismo y piensan en la carne; el hueso… mientras ellos custodian y adornar con sus bellos cuerpos de bronce la Plaza Rossio… en esta hermosa plaza nadie repara en el paso del tiempo, el tiempo que a veces nos invade; pero que yo dejé pasar… junto a ellos.
Viendo pasar a turistas desde el siglo XIX envidian la fragilidad de los mismo y piensan en la carne; el hueso… mientras ellos custodian y adornar con sus bellos cuerpos de bronce la Plaza Rossio… en esta hermosa plaza nadie repara en el paso del tiempo, el tiempo que a veces nos invade; pero que yo dejé pasar… junto a ellos.
Comentarios
Tiempo que viene...
Como las olas, (y sin cachondeo...) es una pasada esa foto!
Besos mil!
ciudadano